Hay algo profundamente poderoso en la forma en la que comenzamos el día. No hablamos de fórmulas estrictas, sino de crear un pequeño ritual que nos devuelva el centro, el enfoque, la energía. Como consultores, creemos en las rutinas. Pero también creemos en los matices, en los giros inesperados, en esa chispa que transforma lo funcional en significativo.
Escribir, aunque sea una frase. Mover el cuerpo, aunque sea unos minutos. Respirar sin prisa. Y planear no solo lo urgente, sino lo importante. Hay mañanas que empiezan con preguntas, y otras que se iluminan con una idea. Por eso hemos reunido en la colección Daily Mood tres piezas que nos inspiran: Five Minute Journal, Know Yourself Card Gamey Art Lover Puzzle. Herramientas que hacen del inicio del día algo más que un trámite: una conversación contigo, un ejercicio de atención, un momento para volver a ti.
Porque a veces, lo más radical es empezar con calma. Y hacerlo con intención lo cambia todo.